viernes, 18 de abril de 2025

EL CASO DE KASIBBA: 45 AÑOS DE ENCIERRO POR UN ERROR QUE NO DEBIÓ OCURRIR


El caso de Kasibba

La historia de Kasibba, una mujer con autismo y discapacidad cognitiva encerrada por error en un hospital psiquiátrico del Reino Unido durante 45 años, ha sacudido a la opinión pública y ha reavivado el debate sobre el trato que reciben las personas con discapacidad en los sistemas de salud mental.

El encierro de Kasibba comenzó cuando tenía tan solo 7 años de edad. Nacida, según se cree, de Sierra Leona, no habla y no cuenta con familiares que puedan abogar por ella. Pasó además 25 años en aislamiento, una realidad que ha sido calificada por expertos como profundamente inhumana. Su nombre ha sido cambiado por las autoridades para proteger su identidad, pero su caso representa a muchos otros invisibilizados por un sistema que, en lugar de proteger, ha fallado.

Fue una psicóloga, que conoció su situación, quien inició hace 9 años una batalla por liberarla, enfrentando la lentitud burocrática y la falta de mecanismos adecuados para revisar este tipo de casos. A día de hoy, más de 2.000 personas con autismo y dificultades de aprendizaje siguen internadas en hospitales psiquiátricos en Inglaterra, incluidas unas 200 niñas y niños.

Desde hace más de una década, el gobierno británico ha prometido reducir este tipo de internamientos. En 2011, una investigación de la BBC destapó abusos graves en un hospital cerca de Bristol, lo que llevó a compromisos de reforma. Sin embargo, el progreso ha sido lento e insuficiente.

En su más reciente plan para estos próximos años, el Servicio Nacional de Salud (NHS) planteó reducir en un 10% la dependencia de la atención hospitalaria para personas con autismo o discapacidades del aprendizaje. Pero para organizaciones como Mencap, esto no es suficiente.

"Hay centenares de personas todavía encerradas y que ya deberían estar libres y recibiendo el apoyo de la comunidad, porque no hemos visto el progreso que se supone iban a lograr", señaló Dan Scorer, jefe de políticas de la ONG.

Esto es considerado como un problema de gran gravedad porque muchas de estas personas no tienen enfermedades mentales, y sin embargo viven confinadas durante años, a menudo en condiciones que no respetan sus derechos básicos. Este tipo de detención no solo es inapropiada, sino que también puede agravar el estado emocional y físico de los pacientes.

Kasibba es un símbolo del abandono institucional. Su caso pone sobre la mesa una verdad incómoda: los sistemas diseñados para cuidar, a veces, pueden dañar.

                                             Manos de una persona

La psicóloga Patsie Staite descubrió su caso en 2013 e inició una larga lucha por liberarla. Aunque no tenía enfermedad mental, el sistema la mantuvo recluida. En 2016, se formó un “comité de escape” para lograr su libertad.

Lucy Dunstan defendió el caso de Kasibba, demostrando que no era peligrosa y debía salir del hospital. Tras seis años de lucha, la Corte de Protección autorizó su liberación. Hoy, Kasibba vive en comunidad, feliz y cuidada. El caso impulsó reformas en la ley británica para evitar la reclusión de personas con autismo o discapacidad sin enfermedad mental. Autoridades reconocen que fue un error mantenerla internada tanto tiempo.


BIBLIOGRAFÍA: Atkinson y Ben Robinson C. La mujer autista que fue encerrada injustamente en un hospital psiquiátrico durante 45 años en Inglaterra. BBC [Internet]. 13 de marzo de 2025 [citado el 14 de abril de 2025]; Disponible en: https://www.bbc.com/mundo/articles/c4gednpv7d7o

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